martes, 9 de diciembre de 2014

La despolarización desvanece a Maduro

     

EL UNIVERSAL

La despolarización 

desvanece a Maduro

ORLANDO VIERA-BLANCO |  EL UNIVERSAL
martes 9 de diciembre de 2014  12:00 AM
A raíz de los acontecimientos del 11A-02, Venezuela comenzó a experimentar un proceso de polarización radical, proporcional a los eventos protagonizados por los polos en disputa. El paro 2002-03 vino a consolidar esa fractura política que se nutría de la fractura social. El RR-2004 significó el punto climático de esa polarización, la cual no nos ha abandonado, generando una sociedad enfrentada violentada y dividida. Sin embargo los acontecimientos y los índices de aprobación de Nicolás Maduro podrían estar diciendo que el clima político venezolano entró en estado de despolarización  después de largos 13 años de clivaje (anclaje político).

La polarización fue la estrategia estrella de HCHF. La consigna Divide y Reinarás, fue la estratagema preferida a raíz del golpe de Estado del 11 A. Chávez comprendió que su regreso al poder -al decir de Maquiavelo- fue un golpe de fortuna de los que típicamente necesita El Príncipe para subsistir en el poder. Y léase que no hablamos de permanecer sino de sobrevivir el poder, porque al verse Chávez al filo de la muerte, su reacción inmediata fue besar un crucifijo y pedir perdón. Pero su respuesta al tiempo fue radicalizar su gobierno, anillarse a Cuba y su ideología, hacerse de círculos bolivarianos y milicias, más unas FFAA depuradas y vigiladas a la medida de su revolución. Por su parte la oposición inicio su proceso de recomposición, habiendo fracasado la conjura del 11A. Se repliega y comienza a alejarse (aunque no totalmente) del esquema corporativista y gremialista de la alianza bizarra entre Fedecámaras y  CTV. Nace la CD que trata de heredar el descontento de la disidencia política y la frustración derivada de los torpes movimientos  del 11A, conocido como el Carmonazo.

La disidencia política mantiene la protesta ahora con un nuevo actor: Pdvsa. De la mano de los retazos y desechos políticos que dejó el 11A, con una Fedecámaras debilitada, la CTV dividida, los PP de oposición distendidos por un golpe de Estado del cual sentían despecho y desenfado por haber sido invitados al banquete pero sin silla ni cubiertos en la mesa, la sociedad venezolana adversa a Chávez  sigue el liderazgo difuso representado en aquella sinfonía de perplejos, sobrevivientes, trepadores, traidores y nuevos activistas.  Una oposición gatoparda trata de remar y entenderse entre zorros políticos (AD, Copei, BR), sindicalistas, nuevas generaciones de líderes encopetados con perfume socialcristiano (PJ), y nuevos líderes de la sociedad civil (Súmate, Gente del Petróleo entre otros). Tratan de mantener viva la lucha ciudadana llegando al límite del sacrificio de la sociedad civil como fue ir al paro cívico iniciado en pleno diciembre 2002... No tengo duda, tal evento fue el mayor gazapo político cometido por la oposición desde la llegada Chávez hasta nuestros días. Una temeridad que le entregó a Chávez en bandeja de plata: Pdvsa, nuestras divisas, nuestras FFAA; nuestra soberanía (firma del acuerdo energético con Cuba), y lo más importante, el espíritu de lucha y de fe de la sociedad civil disidente, que había asistido a todas las convocatorias de estrategia política suma-cero, y que en definitiva la inmoló, a un costo superior en lo corporativo y económico para los ciudadanos, que político para sus actores e improvisos. El resultado: cierre de empresas, comercios, de capacidad empleadora. Pérdida de capital disidente y sentido de amalgamiento. Fractura de la oposición. Acentuación  de polarización. Reagrupación del chavismo. Emergencia de la cubanización. Crecimiento de los neutrales o ni-nis (por avance de la anomia moral) en dos direcciones.

Llegamos al RR-2004 con un Chávez sobreviviente de varias épicas. Débil en lo popular pero fortalecido en lo gendarme. Controla Pdvsa, FFAA y los poderes públicos. Con el inicio de las misiones, el control de cambio y el estrangulamiento del sector empresarial, Chávez supera el RR entre la impenitente polarización y los pretores electorales. A partir de allí la polarización ha sido el pan de cada día. No ha habido migración de preferencias del chavismo a la oposición ni viceversa, siendo que en eseclivaje o escisión de conflictividad continua, Chávez se atornilló en el poder. Su muerte no vino sino a  reunificar su partido gracias a ese sentimiento de pérdida que aun en medio de la creciente crisis económica, mantuvo su orden de suceder. Una vez más con el codazo institucional, Maduro asegura la Presidencia montado en esa polarización indoblegable (plena de masas en un polo). Pero la realidad se impuso. Maduro no es Chávez. Maduro es civil. Maduro no es ni padre ni hijo ni espíritu santo, como lo fue HCH, y para el pueblo Maduro es torpe. 80% piensa que no mejoraremos y 70% pide cambio antes del 2019. Por primera vez en trece años, lo que no-se avizoraba, comienza a ocurrir: la despolarización. Hoy pueblo y sociedad civil se pliega a un paquete de harina PAN, un desodorante y una oración para no nos maten por un celular. Y en ese escenario, Maduro se desvanece menos lentamente de lo que aparenta y resiste.

vierablanco@gmail.com

@ovierablanco

Del ejercicio de la profesión

         


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Del ejercicio de la profesión

LINDA D' AMBROSIO |  EL UNIVERSAL
martes 9 de diciembre de 2014  12:00 AM
Mi hijo quiere hacer un curso de tatuaje.

Tras ver signada su propia piel con el nombre de mi difunta madre, ha dado en pensar lo conveniente que  resultaría explotar su innato talento de ilustrador para "sacar unas pelas" (levantar unos churupos, dicho en el más rústico lenguaje madrileño) al tiempo que continúa sus estudios.

La idea, comercialmente, no es descabellada: modificar el propio cuerpo a través de la incorporación de  tatuajes o piercings  va resultando una práctica cada vez más común, con la consiguiente demanda de profesionales del ramo. Sin embargo, consultados independientemente, cada uno de sus progenitores ha reaccionado con idéntico argumento: ¿ha sopesado el riesgo que implica incidir en el cuerpo de otra persona y las responsabilidades que se le pudieran reclamar?

Y es que cada profesión tiene lo suyo. Todas, directa o indirectamente, repercuten  en la vida de otras personas, pero algunas de manera más evidente  que otras.

Los efectos, a menudo nocivos, que han tenido ciertos maestros  en la vida de algunos, han dejado una huella más indeleble que el pigmento de los tatuajes. Con el debido respeto hacia mis colegas, cuya vida cotidiana oscila entre el malabarismo y la erudición, a menudo se pierde de vista  el impacto que puede ejercer un docente en la vida de sus alumnos, el conocidísimo "efecto Pigmalión". Del mismo modo, cuántas veces el ejemplo y la  oportuna acción de alguien ligado a nuestra vida estudiantil esclarece nuestras inclinaciones, marca una pauta.... A casi 35 años de graduada sigo percibiendo en mi día a día el influjo de  Carmela Bentivenga, escritora, maestra y persona excepcional.

Pero a nadie se piden tantas responsabilidades como a los médicos.

Un médico, uno por vocación, por pasión, no es una persona normal. Es increíble la resistencia y el esfuerzo que pide la formación. Luego, requiere enormes dosis de energía y de, aunque suene dramática la palabra, sacrificio. Pero, sobre todo, un médico es una persona que actúa, que interviene en otra persona, ocasionando cambios. Y eso requiere unas dosis enormes de sangre fría. Nadie asume tantos riesgos cuando interviene. La naturaleza misma de su tarea requiere decisiones y, siendo cada cuerpo diferente, es imposible controlar todas las variables.

La diversidad de ocupaciones y vocaciones es lo que permite que el mundo siga dando vueltas: cada quien realiza una labor necesaria y cada uno es grande en su puesto, como diría el Génesis, según su especie. Sin embargo, lo que parece contribuir a hacer de nosotros mejores profesionales y redunda en una mayor felicidad  es  no perder de vista por qué hacemos lo que hacemos, cuál es el sentido de nuestra labor y de qué manera impacta en las personas que nos rodean.

linda.dambrosiom@gmail.com

RUNRUNES

       


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RUNRUNES


NELSON BOCARANDA SARDI |  EL UNIVERSAL
martes 9 de diciembre de 2014  12:00 AM
ALTO

¿ASUMIRÁN EL BARRANCO?: Voy a la oficina de un amigo en su empresa nacional desde la que siempre ha apostado que las cosas habrán de mejorar en el país. Comparto su lectura de la última encuesta de Datanálisis. La misma que tiene el gobierno en sus manos hace más de una semana. Cifras contundentes que indican el peor momento para la popularidad de Nicolás Maduro. Su gestión es vista más que pésima, como catastrófica. El rechazo en 85,7% y la aceptación en solo 13,9%. Dentro del rechazo se incluye al "oficialismo" que llega a 64,6%, es decir que una mayoría de los rojos también lo percibe con una obra pésima o mala. Creyeron que el éxito en el Dakazo de noviembre 2013 iba a ser repetible en 2014. Falso. Dentro de los que lo apoyan, 75,9% de los encuestados es oficialista. El desabastecimiento de alimentos es visto por 81,1% como pésimo. Dentro de ese porcentaje hay 52,8% de rojitos. Las evaluaciones sobre posibles medidas económicas arrojan luces y demuestran lo entrampado que están Maduro y su combo: 64,7% ve mal liberar el control de cambio (58,9 % rojo lo cree), 70,2% rechaza aumento de la gasolina (55,7% rojo lo ve con recelo); 77,1% no quiere aumento progresivo de precios regulados (69,9% oficialista se opone) y 88,1% no apoya la devaluación (78,2% de los afectos se retuercen). En otros aspectos, 67,2 % considera que no se debe ir a "default" y pagar la deuda. Revelador que dentro de esa respuesta 70,3% del oficialismo la apoyó. Ante la disyuntiva de pagar deuda o alimentos 68,4% acepta decisiones distintas que permitan pagar ambos. 74% oficialista coincide. Si un líder llegara a proponer no pagar deuda externa encontraría 58,2% de rechazo. El tema de colectivos, otra sorpresa. A:¿Deben estar armados y apoyar la defensa de la patria?: 5,5% de acuerdo (12,7% rojo dijo sí); B: ¿No deben estar armados pero sí apoyar defensa de la patria?: 39,8% de acuerdo. Dentro un respaldo oficialista de 57,6%; C: ¿No deben estar armados ni apoyar en la defensa de la patria? 35,3% de acuerdo. En el oficialismo 14,6% y en la oposición 49,6%. Impacta que 71,1% quiera la salida de Maduro por renuncia o revocatorio en 2016. Solo 21,6%, todo oficialista, lo quiere hasta 2019 (14,2%) e incluyendo reelección (7,5%).

MEDIO

TODO TIENE SU FINAL: Cerramos el año y las principales empresas de investigación de opinión pública y mercados ya hicieron sus entregas finales. En los diferentes resultados que hemos conocido más son las coincidencias que las discrepancias, a pesar de las diferentes metodológicas aplicadas. De estas coincidencias la más resaltante es aquella que nos anuncia o pronostica el fin de una etapa política y el comienzo de otra. Nos referimos a la pérdida definitiva del apoyo a lo que otrora fue el chavismo y ahora, a manera de encargo hereditario, es el madurismo. El cambio más significativo que se percibe es en las clases "socioeconómicamente bajas". Cifras incuestionables, señalan que Maduro llega al poder con un apoyo superior a 55%, pero hoy apenas alcanza 25 o 27% con, lo más grave, una tendencia a la baja. En la clase E el proyecto socialista ya no es mayoría, pero tampoco lo es la oposición. Sólidos indicios de que ha nacido o está naciendo y crece una tercera vía, "una vía que busca una oportunidad y a la vez un liderazgo diferente, que no es chavista, mucho menos madurista, y tampoco de oposición". Con esta radiografía -opinamos- el radicalismo y la confrontación dejarían de ser las estrategias ganadoras, para pasar a buscar el camino del encuentro y el reconocimiento pues de lo contrario estaremos dando pasos hacia el barranco. Un segundo tema que homogeniza los estudios presentados son los principales problemas del país y quién es el responsable: delincuencia, desabastecimiento, inflación, desempleo y los servicios de salud. Todos identifican al gobierno de Maduro como el principal responsable de su existencia, argumento en el que coinciden tanto afectos al régimen como seguidores de la oposición democrática. La ineficiencia o la culpabilidad asignada directamente a Maduro galvanizan al país. En otras palabras, desaparece la división ideológica a la hora de identificar las causas de tanto malestar. Me pregunto, si esto sigue así, ¿podrá el "apparatchik" del actual régimen militar-civil mantener sus erráticas políticas cuando se confirma que en el 2015 las plagas de la inflación y el desabastecimiento se mantendrán y que, por primera vez, vendrán acompañadas con el explosivo componente de un petróleo a 50 - 70 dólares por barril? Una producción petrolera, por lo demás, comprometida en gran medida con China o lamentablemente mal facturada y cobrada con Cuba y los demás países del Caribe y Centroamérica ¿Habrá alguien entre los herederos del chavismo con algo de sindéresis para ver con suficiente antelación lo que viene y evitar males mayores para el venezolano de a pie? Otras dos reiteradas coincidencias de las presentaciones compartidas: La primera, hay dos obvios líderes del régimen: Maduro (en bajada) y Cabello (estancado); en la oposición, igualmente dos: Capriles (estancado) y López (en ascenso). La segunda, unidos y solo unidos y debidamente conectados con el venezolano de a pie, la oposición barrería con cualquier candidatura del régimen en unas elecciones imparciales, honestas. Difícil pero no imposible si se dejan las agendas propias y se va a una agenda común por Venezuela. Basta de perder todas las ocasiones de demostrarle al país que la culpa es de Maduro y que es la mejor herencia de Chávez...

BAJO

ROJOPINTAS: La información de la FMV descubre la farsa del régimen respecto a la salud al señalar que 4.800 módulos de Barrio Adentro y 600 Centros de Diagnóstico Integral están cerrados. El Gobierno esconde estas cifras y las de la Chikungunya con el mismo celo que las de la inflación... Molestias en el círculo más íntimo de Hugo Chávez porque en la sede de Unasur, inaugurada en Quito, colocaron la estatua del cuestionado Néstor Kirchner cuando quien abogó por la unión fue el Comandante eterno quien además financió con petróleo su creación. Cachicamo trabajando para lapa... La primicia del colega Pedro Pablo Peñaloza sobre el plan del embajador venezolano en Madrid de hacer una campaña en España contra el gobierno de Rajoy -por haber recibido a Tintori y pedido la liberación de López- y que publicamos en www.runrun.es, ha tenido impacto en el reino. No nos extrañe que Rajoy llame a su embajador a consultas. Por menos, de haber sido al contrario, tendríamos berrinche rojo como los que vemos con la insustentable leyenda de la guerra económica...

@nelsonbocaranda

La disolvencia de Chataing

   
       
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La disolvencia de Chataing

Ya tuvimos suficientes animadores, periodistas y actores en las curules

JONATHAN REVERÓN |  EL UNIVERSAL
martes 9 de diciembre de 2014  12:00 AM
"Un país que no logre que sus habitantes tengan un propósito común a largo plazo, jamás llegará a ser una gran nación". 

-Renny Ottolina



Fuera del aire, el documental que narra la pos de la intempestiva e injusta salida del aire del programa Chataing TV (Televen), trae una peligrosa carga de autoestima. 

Estos momentos donde de forma unánime todos los ciudadanos somos menos, son momentos de reflexión, lo que llaman "fiestas de guardar". Sobre todo cuando se alza la voz desde el gran poder y credibilidad que otorgan tantos años en la televisión abierta, que permean en otros medios y espejos de aumento, el cine por ejemplo.

Palabras...

Estas son palabras de la escritora, poeta y profesora de la Universidad Central de Venezuela, María Fernanda Palacios, en conversación con Ramón Pasquier para Prodavinci: "Este tiempo si nos puede dejar algo hacia adentro en la universidad es una mayor capacidad de reflexión, de darnos cuenta que tenemos que volver a reflexionar sobre las cosas, y yo lo he sentido en las asambleas estudiantiles. Como una necesidad, los muchachos de letras planteaban en estos días: 'nosotros vamos a contribuir tratando de investigar esas palabras que suenan como locas por todos lados. La palabra inclusión, la palabra libertad'. Eso es una verdadera tarea, porque si nos quedamos con las redes sociales lo que tenemos es una discusión muy impulsiva, de Twitter, una política de titulares, y la reflexión no se hace con titulares o consignas".

Históricamente el humor nos ayuda a sobrevivir un tanto a regímenes como el que vivimos. El humor es parte de los analgésicos que tomamos para soportar o fingir locura frente a nuestras desgracias, porque ese fresquito que sentimos es su gran revancha. La comedia hace crítica con la ayuda de su valiente indiferencia contra el poder, pero la sobreabundancia de ironía nos puede hacer caer en la indolencia que señalamos en el adversario. Me divertí, claro que me divertí. Me río mucho con el humor que hacen Luis y sus reporteros. 

Sin embargo, no logra entrar desde lo popular teniendo una distancia crítica que no asuma lo que la gente piensa, sin entrar en la especulación. También me preocupó la subestimación, en algunas situaciones, ante el aumento del centro en ambos bandos de nuestra fractura social. No sé si las aspiraciones políticas de Luis Chataing se cristalizarán, pero ahora lo que menos necesitamos son artistas en la administración de cargos públicos fuera de su competencia. 

Brecha

Hace falta aprovechar esa nueva brecha que se abre utilizando nuestra credibilidad para promover debates que reaviven la brasa del pensamiento colectivo venezolano. Ya tuvimos suficientes animadores, periodistas y actores en las curules. Ya conocemos de sobra sus aportes y resultados.

La autopromoción es válida y un medio para llegar al fin, pero la sociedad del bombo mutuo es un flaco favor teniendo otra elección histórica en puertas. Al país le urgen credenciales.

@elreveron / elreveron@gmail.com

El pueblo que perdió la memoria

         

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El pueblo que perdió la memoria

ROBERTO GIUSTI |  EL UNIVERSAL
martes 9 de diciembre de 2014  12:00 AM
La desinformación total de los soviéticos, que no solo operaba frente al mundo exterior sino, en primer lugar, ante su propia historia, comienza a ser descubierta a finales de los años ochenta y principios de los noventa. Hasta entonces las sociedades de ese inmenso conglomerado de repúblicas carecían de nociones completas sobre los horrores del estalinismo. Valga decir que, si bien todos y cada uno de los pueblos integrados a esa unión, bajo el sello de la represión más absoluta, tuvieron su dosis de sufrimiento particular, nunca pudieron hacerse una idea global y sistemática del inmenso y continuado crimen cometido a lo largo de casi tres décadas en la inmensidad del territorio bajo su dominio. Baste mencionar  que el "Archipiélago de Gulag", de Alexander Solzhenitsyn, donde se describe los horrores de los campos de concentración, fue publicado apenas en 1990, casi veinte años después que en Occidente.

El desconocimiento de la colectivización forzosa, las deportaciones masivas y la muerte de millones de personas, en sucesivas e implacables purgas, que no excluían a miembros de la nomenklatura, apenas si fueron subsanados, en parte, durante el paréntesis kruscheviano. De manera que no es sino con la Perestroika cuando comienza a develarse una sórdida realidad que demanda la dura tarea de la reconstrucción de la memoria para arrojar luces sobre  el reciente pasado y los héroes desconocidos que enfrentaron la historia oficial y trataron de desenmascararla.

Comienza a conocerse,  entonces,  la existencia de escritores, muchos de ellos ya héroes post mortem, cuya vida resulta tan interesante como su propia obra, aun cuando en no pocos casos ambos elementos se funden  en textos donde se rescata fragmentos de la memoria de los pueblos sometidos a la férula estalinista. Es un trauma inevitable, pero  necesario para los soviéticos, descubrir su realidad en tiempo pasado, a través de una literatura que debió esperar largos años para salir de baúles, escondrijos y gavetas de gazmoños editores o directores de revistas temerosos de violentar la historia oficial. "Los Hijos de Arbat", de Anatoli Ribakov; el célebre "Réquiem", de Ana Ajamátova;"Vestiduras Blancas", de Vladimir Dudintsev o "Vida y Destino", de Vasili Grossman (esta última proscrita expresamente durante la era de Kruschev), son publicados  en las revistas soviéticas, en una extraña competencia por resucitar a los muertos que anteriormente habían contribuido a matar.

Comienza a conocerse la amplitud, imaginación  y eficacia con la cual se ejercía un poder aniquilador sobre la suerte, vida y muerte de millones de seres humanos en los más diversos ámbitos. Así,  fueron barridos por discrepar del dogma, por oponerse al régimen, por una delación infundada, por señalar un error o por cualquier nimio detalle tenido por vicio pequeñoburgués e individualista, científicos, artistas, escritores, médicos, militares, policías, deportistas y, sobre todo, dirigentes que osaran o parecieran dispuestos a hacerle la menor  sombra al padrecito Iósif.  Pero las últimas piezas del rompecabezas soviético se desarmarán cuando el dogma como método y doctrina desaparezcan de las ciencias sociales, el último bastión  tras el cual se atrinchera  la ortodoxia soviética a comienzos  de los noventa. Un ejemplo patético lo constituye el caso de Trofim Lisenko, "el científico descalzo" un agrónomo que, en nombre de la ciencia popular, enterró la genética soviética (de notables avances), persiguió a los genetistas (algunos murieron en manos de la KGB) y llevó a la URSS a la casi total devastación agrícola.
@rgiustia