sábado, 2 de mayo de 2015

ATANASIO SANTO

   







ATANASIO SANTO


Obispo y Doctor de la Iglesia, Mayo 2 


Autor: P. Ángel Amo | Fuente: Catholic.net

Obispo y Doctor de la Iglesia


Atanasio nació en Alejandría de Egipto en el año 295, y es la figura más dramática y desconcertante de la rica galería de los Padres de la Iglesia. Tozudo defensor de la ortodoxia durante la gran crisis arriana, inmediatamente después del concilio de Nicea, pagó su heroica resistencia a la herejía con cinco destierros decretados por los emperadores Constantino, Constancio, Julián y Valente. Arrio, un sacerdote salido del seno mismo de la Iglesia de Alejandría, negando la igualdad substancial entre el Padre y el Hijo, amenazaba atacar el corazón mismo del cristianismo. En efecto, si Cristo no es Hijo de Dios, y él mismo no es Dios, ¿a qué queda reducida la redención de la humanidad?


En un mundo que se despertó improvisamente arriano, según la célebre frase de San Jerónimo, quedaba todavía en pie un gran luchador, Atanasio, que a los 33 años fue elevado a la prestigiosa sede episcopal de Alejandría. Tenía el temple del luchador y cuando había que presenter batalla a los adversarios era el primero en partir lanza en ristre: "Yo me alegro de tener que defenderme” escribió en su Apologia por la fuga. Atanasio tenía valentía hasta para vender, pero sabiendo con quién tenía que habérselas (entre las acusaciones de sus calumniadores estaba la de que él había asesinado al obispo Arsenio, que después apareció vivo y sano), no esperaba en casa a que vinieran a amarrarlo. A veces sus fugas fueron sensacionales. El mismo nos habla de ellas con brío.



Pasó sus últimos dos destierros en el desierto, en compañía de sus amigos monjes, esos simpáticos anárquicos de la vida cristiana, que aunque rehuyendo de las normales estructuras de la organización social y eclesiástica, se encontraban bien en compañía de un obispo autoritario e intransigente como Atanasio. Para ellos escribió el batallador obispo de Alejandría una grande obra, la "Historia de los arrianos”, dedicada a los monjes, de la que nos quedan pocas páginas, pero suficientes para revelarnos abiertamente el temperamento de Atanasio: sabe que habla a hombres que no entienden las metáforas, y entonces llama al pan pan y al vino vino: se burla del emperador, llamándolo con apodos irrespetuosos, y se burla también de los adversarios; pero habla con entusiasmo de las verdades que le interesan, para arrancar a los fieles de las garras de los falsos pastores.



Durante las numerosas e involuntarias peregrinaciones llegó a Occidente, a Roma y Tréveris en donde hizo conocer el monaquismo egipcio, como estado de vida organizado de modo muy original en el desierto, presentando al monje ideal en la sugestiva figura de un anacoreta, San Antonio, de quien escribió la célebre Vida, que se puede considerar como una especie de manifiesto del monaquismo. Murió en el año 373.

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Maduro celebra el Día del trabajador en Cuba

     

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Maduro celebra el Día 

del trabajador en Cuba

Mayo 02
/ 2015
El presidente de la República, Nicolás Maduro se encuentra en Cuba para reunirse con su homologo Raúl Castro, donde presiden el desfile por el Primero de Mayo en la Plaza de la Revolución de La Habana.
Maduro y Castro fueron recibidos conaplausos en la explanada, donde también asisten otros dirigentes del Gobierno cubano, líderes de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y más de 2.000 invitados extranjeros de diferentes organizaciones, entre ellos el secretario general del Partido Comunista de España (PCE), José Luis Centella.
La principal marcha por el Día Internacional de los Trabajadores en la isla tendrá este año el simbolismo de ser la primera que se celebra en el contexto de la nueva etapa de normalización de relaciones con Estados Unidos.

viernes, 1 de mayo de 2015

San José obrero

      


 Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida
Juan 14, 1-6. Pascua. Con Cristo nada puedes temer, el corazón encuentra la paz. 

Autor: Miguel Ángel Andrés | Fuente: Catholic.net
Del santo Evangelio según san Juan 14, 1-6
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios: creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo habría dicho; porque voy a prepararos un lugar. Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros.Y adonde yo voy sabéis el camino. Le dice Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino? Le dice Jesús: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí.

Oración introductoria
Señor, sosteniéndome con tu gracia me das la vida y, porque me amas, quieres mostrarme el camino, la verdad y el estilo de vida que me puede llevar a la felicidad. Ilumina mi oración, aparta la distracción para que pueda experimentar tu presencia y tu cercanía.

Petición
Jesús, quiero ser dócil a tus inspiraciones, ¡ilumíname!

Meditación del Papa Benedicto XVI

Supera y ayuda al hombre de hoy a superar los obstáculos del individualismo, del relativismo; no te dejes llevar por los fallos que pueden marcar a las comunidades cristianas. Esfuérzate en ver de cerca a la persona de Cristo, que ha dicho: "Yo soy el camino, la verdad y la vida".
Avanzad confiados en el camino de la nueva evangelización, en el servicio amoroso a los pobres y en el testimonio valiente en las distintas realidades sociales. Sed conscientes de que sois portadores de un mensaje que es para cada uno de los hombres; un mensaje de fe, esperanza y caridad. Finalmente, esta invitación está dirigida a todos vosotros, queridos fieles laicos. Sabed, siempre y en todas partes, dar razón de la esperanza que está en vosotros. La Iglesia necesita vuestros dones y vuestro entusiasmo. Sabed decir "sí" a Cristo que os llama a ser sus discípulos, a ser santos. Querría recordar, otra vez, que la "santidad" no quiere decir hacer cosas extraordinarias, sino seguir todos los días la voluntad de Dios, vivir verdaderamente bien la propia vocación, con la ayuda de la oración, de la Palabra de Dios, de los Sacramentos y con el compromiso cotidiano de la coherencia. Sí, son necesarios fieles laicos fascinados con el ideal de "santidad", para construir una sociedad digna del hombre, una civilización de amor. (Benedicto XVI, 9 de mayo de 2011).

Reflexión
Señor, tú te proclamaste a ti mismo: camino, verdad y vida. ¡Cuánto te costaría la fidelidad a este anuncio! Por defenderlo te conducirían a la muerte. Pero no dudaste en resguardarlo con tu propia vida, pues sabías que en ella estaba mi salvación.

Tú afirmaste ante los judíos ser Hijo de Dios. Así nos lo habías dicho y en virtud de este título bendito habías perdonado mis pecados; gracias al poder que te confería me nombraste hijo de Dios y heredero del cielo. Lo creí demasiado, pero con tu testimonio ante los sumos sacerdotes me confirmas que no es un sueño sino una realidad. Una verdad que te costó la vida.

El día de tu entrada en Jerusalén te atribuyeron el título de rey. Mi soberbia se alzó junto con los sacerdotes que te pedían desmentir aquellas voces que te aclamaban. No me parecía que te proclamaras Señor de mi vida, que me pusieras como norma tus bienaventuranzas. Me contrariaba, me incomodaba. Pero se somete mi soberbia al ver que por defender tu soberanía ante Pilato te sometes a la flagelación y al ultraje de los soldados. Él te preguntó: ¿Tú eres rey? Y tú no tardaste en contestar: Tú lo has dicho.

Defendiste las verdades más sublimes con tu vida. Ahora me corresponde a mí vivirlas y testimoniarlas con mi vida: Tú eres mi Dios, mi Rey, mi Verdad.

Diálogo con Cristo 
No soy católico por seguir unos mandamientos o creer en una doctrina, sino por seguir a una persona, que me ama. Jesús, quiero ocupar esa habitación que con tanto amor has preparado para mí. No permitas que sea indiferente a esta maravillosa verdad. Ayúdame a permanecer siempre cerca de Ti, por la frescura y la delicadeza de la vida de gracia, por los momentos de oración y por la fidelidad a las inspiraciones del Espíritu Santo.

Propósito
Ayunar de pesimismo para crecer en la esperanza de que, con Cristo, puedo ser santo.